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El millón pagado a Instituto Noos en Valencia no era neto

viernes, 3 de febrero de 2012

En la línea de las tergiversaciones periodísticas, el convenio de colaboración (que no contrato de entrada) entre el Instituto Nóos por una parte, y  Ciudad de las Artes y de las Ciencias, SA (CACSA) y Fundación Turismo Valencia Convention Bureau (FTVCV) de la otra el 8 de septiembre de 2004, ha sido también objeto de valoraciones un tanto exóticas.

Por un lado un medio asegura que Hacienda "nunca había visto 'contratos' (sic) como los de Nóos, y que "los investigadores apuntan que la fórmula usada en los convenios es inédita". Sigue apuntando que en el sumario se especifica que "los redactores del presente informe (con muchos años de servicio en su actividad profesional) jamás se han encontrado con un supuesto como el contemplado", y añaden de cosecha propia los periodista que "la fundación Turismo Valencia Convention Bureau y la Ciudad de las Artes y las Ciencias eligieron la fórmula del convenio de colaboración para la celebración de tres foros sobre turismo y deporte, y otorgaron al Instituto Nóos un canon limpio de 1.044.000 euros por cada edición".

De entrada hay que comentar que el canon no era de 1.044.000 euros, sino de 900.000 € (IVA excluido). Tampoco era un 'contrato', sino un convenio de colaboración. Por el resto cualquiera puede leer el convenio y darse cuenta que no contiene ningún tipo de cláusula 'anormal'. El convenio establece un canon para Nóos de 900.000 €, y especifica las partidas de gasto que quedan a cargo de las entidades 'colaboradoras' (que no contratantes): alojamiento, viajes, alquiler salas, audiovisuales, mobiliario, cátering reuniones, cátering cena de gala, cartelería, decoración floral, iluminación, decoración salas, acreditaciones y ambientación musical, es decir, todo lo referido a las partidas in situ, que suman un valor de 265.205 € (más IVA). Estos importes se facturan directamente a las entidades colaboradoras, CACSA y FTVCV por parte de las entidades prestatarias.

El que define como canon "limpio" es de 900.000 € + IVA que debe cubrir todo el resto de gastos vinculados al evento, básicamente vinculado con el personal de Nóos (logística, administración, captación ponentes, relación ponentes, página web, productos editoriales resultantes, relatorías, etc.) y trabajos subcontratados (prensa y comunicación o dirección científica por ejemplo). Es innegable que el contrato es lucrativo, a este nivel está claro que nadie habla de ausencia de ánimo lucrativo, pero también es innegable que el canon no es limpio sino que incluye una serie de gastos inherentes, que a grosso modo podría estar entre los 350 y 500.000 €. Luego queda remunerar a los socios y principales referentes del evento, Diego Torres e Iñaki Urdangarin (y de ahí las famosas facturas de empresas como Aizoon a Instituto Nóos por la retribución de Urdangarin), así como la parte correspondiente a beneficios, que podrían rondar los 200-350.000 €.

Por el resto se menciona la sorpresa de que Instituto Nóos no tenga que justificar sus gastos, que esencialmente son internos, lo cual no deja de sorprenderme a mi dicha sorpresa. Convenios como este son los habituales mire como se mire (sin entrar en discusiones sobre si los 900.000 eran mucho o poco). El cliente firmó por un producto llave en mano por un determinado importe que aceptó. No entiendo donde está el lío con dichos convenios. Sólo las malas intenciones, la voluntad de causar daño a las partes, la tergiversación periodística (y no periodística) y, acaso, el desconocimiento del funcionamiento del sector de los eventos por parte de Hacienda y la instrucción del caso, pueden generar el debate que todo esto ha generado. Puro sentido común y ausencia de malas intenciones.

El Instituto Nóos disponía de una amplia red de expertos internacionales

jueves, 2 de febrero de 2012

El Comité Directivo del Instituto Nóos estuvo siempre formado por expertos internacionales, hecho que confirma la capacidad técnica y científica de la empresa para reclutar a expertos de talla internacional, a diferencia de lo que algún medio sensacionalista ha puesto en duda, afirmando que "más que disponer de un plantel de investigadores y científicos, contaba con cerebros en ingeniería financiera y fiscal, expertos en captar fondos públicos a través del Instituto Nóos para beneficio de Urdangarín y su socio".

Este es un episodio gratuito más de voluntad de desprestigio no basado en hechos objetivos. La constante colaboración del Instituto Nóos con expertos internacionales me consta como excolaborador, y así fue por ejemplo en el Valencia Summit 2004 al que puede asistir.

En el Comité Directivo que figuraba en la página web, sobre el que ciertamente el Instituto Nóos se respaldaba para dar mayor imagen de legitimidad, contaba con personajes tan relevantes como Michel Fiol (HEC Grande École), José Hartasánchez (ITAM, México), Emilio Herbolzheimer (Henley Management College), Tony Meenaghan (University College Dublin), Ezequiel A. Reficco (Harvard Business School), Luis Vives (Massachusetts Institute of Technology) o Carlos Rufin (Babson College), que lógicamente no figuraban 'sin permiso' en la página web.

Esta extensa red de contactos le permitía al Instituto Nóos captar para las cumbres de Valencia y Baleares (en  este caso al menos la del 2005), expertos de talla internacional que aportasen su conocimiento al territorio para desarrollar sus políticas públicas (no sólo hay que medir lo que cuesta una cumbre sino también el retorno por la vía del conocimiento generado, no era pues un gasto sino una inversión).

Que Diego Torres e Iñaki Urdangarin ahora 'caigan mal' a ciertos medios y a la opinión pública, e incluso que pudieran existir indicios de delito (porque de 'evidencias' todavía no he encontrado en el sumario), no implica que se tenga que mentir sobre la actividad que desarrollaban.

Diego Torres alquiló su propio velero a la Fundación DCIS

martes, 31 de enero de 2012

El 20 de abril de 2011 la sociedad Octium, SL, administrada por la esposa de Diego Torres, Ana Tejeiro, firmó un contrato de arrendamiento con la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (FDCIS) por una embarcación de nombre Octium y matrícula 6ª BA-2-15-11, marca Elan. Por parte de Octium, SL firmaba Ana Tejeiro (la esposa), por parte de FDCIS Diego Torres como presidente.

Según consta en contrato el objeto de dicho alquiler era el programa Velas por la Vida, programa llevado a cabo conjuntamente por la FDCIS y Asociación Junts en Acció para acercar al mundo de la vela a personas con discapacidad.

El mismo día Miguel Tejeiro en nombre de FDCIS cedía el uso particular a Diego Torres. Lo cierto es que el titular de agencia ya era algo sesgado ("Diego Torres se benefició de una embarcación alquilada por la Fundación de Discapacitados que preside"), podemos imaginar como derivó el mismo en otros medios que difundieron la noticia de agencia. La cuestión es que la noticia no es falsa, simplemente una media verdad, como tantas otras en este caso.

El velero en cuestión es el velero particular del matrimonio Torres-Tejeiro, luego Diego Torres alquiló su propio velero a la fundación DCIS para llevar a cabo el proyecto Velas por la Vida, y se guardó su uso para cuando no fuera usado por el proyecto. Además, esta página de la web de la empresa nos muestra como el proyecto también es asumido como propio por Octium, SL. Vemos en ella también como el objeto último de Octium, SL no es el alquiler de embarcaciones, sino ser "un centro de investigación que quiere servir de foro de análisis y discusión sobre las estrategias de patrocinio, mecenazgo y acción social". El alquiler de la embarcación pues era una actividad adicional, no principal, de la sociedad.

Pero lo más lamentable de la cuestión difundida ampliamente en prensa no es su contenido, sino su motivación, pues ¿qué tiene que ver con el caso instruido por la vía penal? Su único objetivo es el sensacionalismo y amancillar la reputación de uno de los imputados, como tantas y tantas otras noticias que tampoco tienen nada que ver con la instrucción.

¿Qué eran los Juegos Europeos del Instituto Nóos?

lunes, 30 de enero de 2012

Los Juegos Europeos fueron una iniciativa propuesta por el Instituto Nóos al gobierno valenciano. Cualquier acusación de "adjudicación a dedo" huelga decir pues que es sensacionalista y malintencionada, ¿o acaso la Generalitat tenía que poner a 'concurso público' una idea de Nóos? Para ello están herramientas como el convenio o el patrocinio público, que son las que se usaron.

De hecho, según consta en la declaración de Miguel Zorío, representante de la firma Lobby Comunicación, la idea de unos Juegos Europeos fue suya y trasladó al Instituto Nóos un estudio de viabilidad, y conjuntamente presentaron el proyecto a la Generalitat.

En el caso que se hubieran llevado a cabo, el convenio fija una retribución para el Instituto Nóos de 6 millones de euros. Dado que se llevaron a cabo trabajos previos de estudio de viabilidad, Nóos llegó a cobrar 382.000 € por dicho concepto. No son ciertas pues afirmaciones como que "Nóos cobró por unos Juegos Europeos que nunca se celebraron". Cobró por los estudios de viabilidad, que además fueron en parte fueron llevados a cabo por la empresa valenciana Lobby Comunicación, tal y como consta en sumario, además del hecho que desde Nóos hubo al menos un consultor encargado de su estudio (que elaboró un informe de unas 300 páginas según su declaración). La cantidad cobrada pues está plenamente justificada, aunque se pueda discutir si fue mucho o poco. Pero tratándose del tipo de este evento no parece exorbitado.

Finalmente los Juegos Europeos no llegaron a celebrarse por, según consta en la declaración de Miguel Zorío, los siguientes motivos:

"1º- Que la presentación pública inicial fue un error debido a que no se había obtenido autorización previa del COI, lo que provocó reticencias y obstáculos por parte del COI.
2º- Las divergencias y diferencias de criterio entre el Instituto Nóos y la Generalitat Valenciana, ya que el IN entendía que era un proyecto "llave en mano" y por lo tanto no tenía que justiticar el destino de los fondos públicos que recibía, mientras que la asesoría jurídica de la Generalitat entendía que el IN debía de justificar mediante la presentación de las contrafacturas cada euro que recibía de los fondos públicos, motivando esto que la relación entre ambos deteriorara y el proyecto finalizó."

El primer punto se refiere a que no se contaba con el apoyo del COI, lo cual de hecho no es exacto pues precisamente formaba parte del encargo el conseguir la complicidad del mismo. Se ha publicado en prensa que tampoco contaba con el apoyo del responsable de las federaciones europeas "por ya existir campeonatos a nivel europeo". Huelga decir que también existen campeonatos a nivel mundial que también 'compiten' com los Juegos Olímpicos, y ello no es un problema. Así pues, precisamente parte del encargo era negociar todos estos asuntos a partir de los contactos de Iñaki Urdangarin en el mundo del deporte. La cuestión es que simplemente no llegó a buen puerto, pero ello no significa que no se trabajara para ello, por lo tanto, como cualquier trabajo, tiene que cobrarse. Así pues, si los Juegos Europeos eran "imposibles" como se ha afirmado en prensa, lo fueron después de los trabajos de intermediación y estudio de viabilidad.

El segundo punto tiene mucho que ver con lo comentado sobre las cumbres: si se presenta una propuesta a una administración con un determinado presupuesto y es aceptado, el contratante asume el riesgo de que el coste final pueda ser superior, no correspondiendo como se ha dicho que si es inferior tenga que devolver dichas cantidades a la administración, lógicamente. Pero parece que en este caso sí quiso la Generalitat incluir dicho aspecto en la negociación, a diferencia de las cumbres.

Aizoon no desvió dinero público sino que facturó los honorarios de Urdangarin

domingo, 29 de enero de 2012

Hemos podido leer con asiduidad que los Duques de Palma habían reformado su palacete de Barcelona o su mansión de Washington con "dinero público desviado" (sic) a través de Aizoon, la sociedad que comparten a medias.

Es decir, que las cantidades facturadas a través de Aizoon ya sea al Instituto Nóos o directamente a clientes públicos, siguen siendo 'dinero público'. Lo cierto es que bajo este prisma deberíamos asumir que todo el profesorado de la escuela pública, el funcionariado o incluso todas las empresas que facturan al sector público están 'desviando dinero público'. Ello es sólo una forma de ver la perversión bajo la cuál se mide el caso y, en especial, el supuesto y más que discutible delito imputado de malversación de fondos públicos.

En el momento en que una empresa, sea o no de Iñaki Urdangarin (porque tiene también derechos además de obligaciones), factura al sector público, ese dinero deja de ser público para pasar a ser privado. Y en ese momento quienes son propietarios de ese dinero privado, propio, puede destinarlo a lo que desee. Pero parece que esta lógica aplastante no les es concedida a los Duques de Palma.

Según el anexo 48 del sumario del caso "Si sumamos la cantidad no justificada, más las facturas presentadas no imputables al objeto del convenio, más las cantidades cobradas por D. DIEGO TORRES Y D. IÑAKI URDANGARIN por este evento, la suma global presuntamente desviada de los fondos públicos es de 717.326 €". Ello incluye la cantidad que "D. IÑAKI URDANGARIN, Presidente del INSTITUTO NOOS, a través de una entidad mercantil de su propiedad denominada AIZOON SL, facturó al INSTITUTO NOOS por "Gestión de la logistica del lB FORUM" la cantidad de 116.000 €".

Es decir, que la instrucción del caso considera 'desvío de fondos públicos' la cantidad facturada por Iñaki Urdangarín en concepto de sus honorarios en el Illes Balears Forum, equivalente a un 10% del contrato global cifrado en 1,2 millones aproximadamente, porcentaje que me parece más que razonable para un socio. De otro modo significaría que habría trabajado 'gratie et amore' para el desarrollo de políticas públicas de Mallorca.

Es por este motivo que el delito imputado de malversación de fondos públicos es más que discutible y, sin duda, va a ser de los primeros en caer a la que el juez, con mayor 'juicio' que los instructores, le eche un vistazo, al menos en lo que a lo comentado se refiere. Puro sentido común.

El sinsentido de hablar de 'contratos a dedo' para el Instituto Nóos

jueves, 26 de enero de 2012

A veces un sentido común vale más que mil leyes. Si tenemos una idea y se la presentamos a un gobierno o administración, ¿ésta va a tener que hacer un concurso para llevar a cabo nuestra idea?

Pues esto es lo que significa "contratos a dedo" en el caso Nóos para la instrucción del caso y, especialmente, buena parte de los medios. Precisamente para estos casos existen los mecanismos de convenios y patrocinios públicos, pues de lo contrario simplemente no se haría nada, que es lo que se hizo en los casos de las tres ediciones de los Valencia Summits y las dos del Illes Balears Forum.

Las cumbres de expertos del Instituto Nóos eran eventos que formaban parte de la agenda en políticas públicas para el desarrollo de las ciudades y comunidades autónomas donde tuvieron lugar y, por ello, tenían un retorno para la sociedad. Y lo fueron a propuesta del Instituto Nóos, no por iniciativa ni idea de los gobiernos. Así pues no corresponde hablar de "contratos a dedo", y con ello hace que sea más que dudoso el delito imputado a los socios de "prevaricación". Lo mismo podríamos decir para los Juegos Europeos u otros casos.

Las facturas cruzadas entre empresas del grupo Nóos no aumentan el gasto fiscal

miércoles, 25 de enero de 2012

Foto: Público.es
Desde un punto de vista economicista, las facturas que parece que cruzaron las distintas empresas del grupo Nóos, que pueden o no responder a servicios reales -pensemos que quienes trabajábamos para Instituto Nóos teníamos contratos con las distintas empresas del grupo-, podrían corresponder de forma efectiva a imputaciones contables de subcontrataciones entre empresas (yo por ejemplo que estaba contratado por Virtual Strategies, SL colaboraba con ex colaboradores/as contratados/as de otras empresas y a su vez para clientes de alguna otra de las empresas), o bien ser simplemente una forma ficticia de reubicar los ingresos. Entiendo que este es el punto al que se refiere el delito de falsedad documental (o en parte, pues también buscan entre proveedores y externos facturas realmente 'falsas', que dudo que vayan a encontrar, pero nunca se sabe pues no puedo dar fe de la actividad no ordinaria de la empresa).

En cualquier caso, y ahora opino estrictamente como economista y no como exnóos pues nada tenía que ver con contabilidad en la empresa, el cruce de facturas no es en absoluto una práctica para aumentar el gasto, afirmarlo es un insulto a quienes entendemos de contabilidad o fiscalidad, aunque sea poco como es mi caso. Para entenderlo es como el juego del trilero, la pelotita da igual donde esté, siempre estará bajo alguno de los vasos. O sea, que los ingresos se conviertan en gasto para una empresa, significa necesariamente que se convierten en ingreso para otra, y será ésta y no la otra la que tribute. Así pues, es falso afirmar como hacen algunos medios que era una medida para inflar el gasto.

¿Cuál es el problema del cruce de facturas? Pues el único impacto fiscal que puede tener es si dichos ingresos van a una empresa con pérdidas que, al no tener beneficios, no tributa, y globalmente se disminuye la cantidad satisfecha en impuestos. Pero no parece ser este el caso del Instituto Nóos, pues en la época dorada ninguna empresa declaró pérdidas.

El taxi Barcelona-Girona del Instituto Nóos sí pasa por Palma de Mallorca

martes, 24 de enero de 2012

Se ha publicado en prensa, y así consta también en el sumario, que distintos importes y facturas deben ser descontados del evento del Illes Balears Forum 2005 por no corresponder, según criterios de la investigación, a dicha cumbre.

Una de las referencias que ha usado la prensa para jocosamente referenciar este hecho es la inclusión de un servicio de taxi entre el aeropuerto de Barcelona y Girona, añadiendo que "lógicamente no pasa por Mallorca".

Lo cierto es que revisando el sumario nos damos cuenta como la usuaria del taxi es una relatora de la cumbre que vive en Girona, que por el motivo que sea (se me ocurren decenas) debió requerir de forma excepcional ese servicio y lo facturó al Instituto Nóos, que se lo pagó. La investigación 'resta' el importe de 126,70€ que costó del total de gastos imputables a la cumbre, como se afanó a contarnos cierta prensa.

La investigación se justifica con las siguientes palabras: "El pago de los transportes debe ser abonado, si hay un concierto previo, por el que se compromete a hacer efectivo dicho servicio. Significativo es que sólo se pague el taxi a dos personas de todas las intervinientes en el evento balear, por lo que se deduce que es un acuerdo entre éstas y el Instituto Nóos, a modo de favor especial".

Con concierto o sin concierto previo, lo cierto es que la investigación no parece conocer la casuística múltiple que se da en estos eventos ni la flexibilidad que hay que aplicar para atajarlos. Y con concierto o sin concierto previo, si fue un gasto provocado por alguna situación excepcional (que no parece analizar la investigación) este gasto sí es imputable al evento, como cualquiera que sepa de contabilidad de costes puede aseverarnos, o simplemente pensemos en las dietas que pagan las empresas a sus colaboradores y, por lo tanto, el taxi Barcelona-Girona sí pasa por Mallorca.

No sería más que una anécdota si no fuera por el eco que tuvo en prensa, y por la más que dudosa 'deducción' de la investigación al respecto, pues una 'deducción' no es una 'prueba' como sabemos, y además se permite añadir que hubo trato de favor. ¿Cuántos casos más de estos habrá? ¿Cuál es la calificación profesional de quienes están investigando todo esto?

Mención a parte merece el magnificar una anécdota tan insignificante para ilustrar un presunto delito fiscal con implicaciones penales, no olvidemos que es una instrucción por lo penal, pero ya sabemos aquello de los titulares sensacionalistas.

La exigencia de calidad en el Instituto Nóos era extrema

lunes, 23 de enero de 2012

Si algo aprendí de mis muchos años trabajando con Diego Torres es el establecer un alto nivel de exigencia en los productos de consultoría, lo cuál, ciertamente, no es especialmente habitual. En mi etapa 'pre-Nóos' con él, entre 1998 y 2000, sufrí en mis propias carnes esta obsesión enfermiza por la calidad de los productos y servicios de consultoría. Por ello él fue mi maestro y yo su discípulo, y aún ahora me siento orgulloso de decirlo.

Para poner un ejemplo, estando ya en Nóos, entre 2004 y 2005 que fue mi período de estancia laboral, recuerdo como en un estudio de mercado que hicimos para una marca de automóviles, que tenía el objetivo de analizar el impacto y rentabilidad del patrocinio deportivo, elegimos el formato audiovisual. Con dos técnicos audiovisuales nos dirigimos al Circuït de Catalunya para entrevistar a decenas de asistentes a pruebas de motor. Tenía que aplicar el modelo de Pracejus, profesor de la escuela de negocios de Alberta (Canadá), que establece siete mecanismos psicológicos que influyen sobre el patrocinio deportivo, que nos sirvió de base para crear la estructura de las entrevistas y posterior análisis. El objetivo era demostrar la validez de su modelo en el caso de este cliente.

Lo cierto es que llegué a tener que hacer tres versiones distintas de montaje audiovisual, pues los socios (incluido en este caso Iñaki Urdangarín) me tumbaron las dos primeras; el motivo aducido era que no aplicaba correctamente el modelo. En fin, me costó dos fines de semana y muchísimas horas de trabajo y reinvención, aunque el resultado final valió la pena en esta forma nueva de aplicar el modelo.

La innovación y aplicación de modelos de expertos internacionales en consultoría era constante, así como la mejora continua, y la meticulosidad especialmente del socio que tenía que encargarse de la parte más técnica era extrema. Igual me consta que era con el modelo de las cumbres de expertos aplicado en Valencia (conozco ciertamente menos el caso de Palma de Mallorca pues ya había pasado a colaborar como freelance externo, pero puedo imaginar que iría en la misma línea), donde colaboré en apoyo al personal de Nóos del área durante la duración del evento, como relator.

Lógicamente nadie es perfecto, pero si alguien he conocido que se acercara a la perfección técnica es Diego Torres. Sin su aportación Iñaki Urdangarín no hubiera podido vender nada por muy 'yernísimo' que fuera.

¿Quién tomaba las decisiones en el Instituto Nóos?

sábado, 21 de enero de 2012

El Instituto Nóos tenía, al menos hasta 2005, un organigrama funcional absolutamente horizontal, con lo que la toma de decisiones relevantes correspondía exclusivamente a los dos socios, Diego Torres e Iñaki Urdangarín que, a su vez, daban forma a una toma de decisiones bicéfala donde ambos compartían la toma de decisiones relevantes.

Dada la mayor experiencia de Diego Torres en el mundo de los negocios, las decisiones de carácter económico recaían mayormente sobre él, aunque eran presumiblemente compartidas con su socio. Ello se evidencia también por el hecho que la asesoría fiscal recaía sobre el bufete de Miguel Tejeiro, cuñado de Diego Torres. Con el tiempo, y a pesar de que ambos terminaron rompiendo relaciones, Miguel Tejeiro seguiría llevando la asesoría fiscal de Iñaki Urdangarín, siendo pues para él dos clientes diferentes.

Dado pues que la toma de decisiones correspondía exclusivamente a los dos socios, el resto de personas que trabajábamos en Nóos rendíamos cuentas a los socios, de quien recibíamos las correspondientes órdenes o visto buenos. Así pues, a pesar de que el juez Castro ha imputado a excompañeros, ninguno de ellos disponía de autonomía en la toma de decisiones relevantes, con lo que su imputación resulta poco o nada relevante. Eran pues simples ejecutores de las órdenes que recibían de los socios. De hecho, los socios despachaban directamente con todas las personas que trabajaban en Nóos de forma directa.

¿Cómo eran las cumbres del Instituto Nóos?

viernes, 20 de enero de 2012

Equipo organizador Valencia Summit 2004. Foto: propia

Buena parte de la visibilidad que tuvo en su momento el Instituto Nóos, y por lo que se le conoce más en la actualidad, es por la organización de las cumbres de expertos, o summits en ingles. Las cumbres, lejos de ser las simples 'conferencias' o congresos con que muchos medios las han calificado erróneamente, eran foros académicos y científicos, sólo para personas expertas, enfocados a generar conocimiento y propuestas para el uso de los actores de cada territorio: administraciones, empresariado, cámaras de comercio, universidades, etc. El objetivo que perseguía era siempre el mismo: fomentar el desarrollo del territorio en base a una serie de eje o ejes (turismo, deporte, sanidad, etc.).

Rafa Nadal en Illes Balears Forum 2006. Fuente: web cumbre
El concepto de cumbres fue ideado por Diego Torres, uno de los dos socios del Instituto Nóos, para quién las cumbres significado la culminación de una concepción de la consultoría como proceso transformador del entorno. Para Torres las cumbres significaban el último escalafón de la consultoría, para llegar a convertirse en think tanks que apoyaran el desarrollo del territorio.

Las cumbres eran pues una inversión del territorio para generar conocimiento y propuestas para el desarrollo de políticas públicas y privadas y, por lo tanto, tenían un retorno si ello era aprovechado por los agentes o actores locales.

Asistentes Illes Balears Forum 2006. Fuente: web cumbre
Las cumbres, que tenían carácter internacional, invitaban a personas expertas en la materia en cuestión en el marco internacional, en una cantidad de entre 75 y 150 personas, a quienes se les pagaban todos los gastos: los desplazamientos, estancia, alimentación, plan para acompañantes, etc., y en muchos casos honorarios.

El Instituto Nóos llegó a organizar hasta un total de cinco cumbres, tres en Valencia (Valencia Summit, años 2004, 2005 y 2006) y dos en Palma de Mallorca (Illes Balears Forum, 2005, 2006).

Tenía una duración en general de dos días y medio, aunque se preparaban durante meses (en entre 6 y 12 meses según los casos), en el que participaba un equipo de casi una decena de personas, al menos en el caso del Valencia Summit 2005. De hecho, la mayor parte del personal que llegó a tener el Instituto Nóos (hasta cerca de 30 personas) estaba dedicado a la organización, administración y tareas editoriales previas y posteriores a la celebración del evento. Durante la cumbre en si misma se contrataban personas o servicios subcontratados (azafatas, catering, desplazamiento, etc.), además de la presencia de todo el resto de personal del Instituto con tareas de apoyo (sólo una persona se quedaba en las oficinas).

Sala Illes Balears Forum 2006. Fuente: web cumbre
El personal de Nóos se encargaba de todas las tareas administrativas, logísticas, comunicacionales y editoriales para la correcta realización de los eventos. Entre muchas otras, las tareas eran la búsqueda de ponentes, gestión de sus viajes con o sin acompañante, preparación de material comunicacional, gabinete de prensa, edición de materiales en formato libro o web y relatoría de las ponencias para su posterior documentación.

También contaba con la colaboración de numerosas personas profesionales externas, muchas de ellas de la escuela de negocios ESADE, en la que colaboraba Diego Torres. Una de ellas, Marcel Planellas (actual secretario general de la entidad, aunque no para entonces), realizaba las tareas de dirección científica de las cumbres, siendo pues el máximo responsable técnico y científico de los eventos.